“Sírvete del don sublime de la palabra, signo exterior de tu dominio sobre la naturaleza, para salir al paso de las necesidades del prójimo y para encender en todos los corazones el fuego sagrado de la virtud” (Regla al uso de las Logias Rectificadas, Artículo VI-I)

Seleccione su idioma

Páginas

NOTA ACLARATIVA

El perfil de Facebook MASONERIA CRISTIANA, nada tiene que ver con este blog, ni con el grupo de Facebook Masonería Cristiana, que si que tiene relación.

sábado, 17 de abril de 2010

Manuestrito Dumfries de 1710 - El Deber del Masón



Que todo hombre que sea masón o que entre en la asociación para ampliar y satisfacer su curiosidad preste atención a la siguiente obligación.
Si alguno de vosotros es culpable de uno de los actos inmorales que siguen, vea de arrepentirse y enmendarse con premura, pues hallaréis que es duro caer en las manos de nuestro Dios irritado; y muy especialmente vosotros que estáis bajo juramento, cuidáos de preservar la promesa y juramento que habéis hecho en presencia de Dios Todopoderoso. No imaginéis que una restricción mental o un equívoco pueda servir ya que, podéis tener la certeza, cada palabra que habéis pronunciado durante todo el tiempo de vuestra recepción es un juramento, y Dios os juzgará según la pureza de vuestro corazón y la limpieza de vuestras manos. Jugáis con una herramienta de filo cortante, cuidáos de que vuestra salvación no quede privada por una satisfacción aparente.

(Deberes generales)
Primeramente, serviréis al verdadero Dios y observaréis sus preceptos en general y particularmente los Diez Mandamientos entregados a Moisés en el monte Sinaí, tal como los hallaréis expuestos íntegramente en el pavimento del templo.
En segundo lugar, seréis fiel y constante para con la Santa Iglesia católica (7) y rehuiréis, según vuestro conocimiento, toda herejía, cisma o error;
3º) Seréis leal a la logia y guardaréis todos los secretos que a ella se refieran;
4º) Seréis leal al Rey legítimo del reino, rogaréis por su salvación en toda ocasión propicia en que rezaréis por vos mismo, y no tomaréis parte en ningún plan de traición hacia su persona y su gobierno:
5º) Os amaréis y seréis leales los unos con los otros y haréis a vuestros prójimos o compañeros tal y como querríais que os hicieran;
6º) Mantendréis relaciones leales y confiadas con todos aquellos maestros y compañeros que sabréis que han sido recibidos regularmente en la orden; preservaréis sus secretos, os opondréis con todas vuestras fuerzas a que se les perjudique, apoyaréis su honor y su prestigio;
7º) Que todos los masones dispongan de una verdadera logia, estancia o sala para hablar y juzgar de todo lo tocante a la honestidad y conducta moral, donde podrán reavivar sus recuerdos sobre desaparecidos eminentes;
8º) Sed leal y honesto hacia el señor o patrón, haced su obra fielmente, haced todo lo posible para asegurar su provecho y beneficio, no le estaféis en nada, sea lo que sea, para que no tanga motivo alguno de queja y que obtengáis honor por ello;
9º) Llamaréis “masones” a vuestros compañeros y hermanos, y no les daréis apodos irreverentes que pudieran dar pie a disputas, divisiones y arrebatos que pudieran ser causa de escándalo;
10º) Que ningún maestro o compañero, por vicio o impiedad, induzca a la mujer, la hija o la sirvienta de otro compañero al adulterio o fornicación;
11º) Poned mucho cuidado en pagar fiel y honestamente vuestra cuenta (escote, cuota): comida, bebida, lavandería y alojamiento, cuando estáis en pensión;
12º) Aseguráos de que, allá donde os alojéis, no se cometa exceso alguno por cuya causa el Oficio pueda ser difamado;
13º) Observad atenta y fielmente el dia del Señor, absteniéndoos de toda obra y tarea mala, dedicáos a emplear ese día al servicio y búsqueda del verdadero Dios, a evitar que las facultades de vuestra alma vagabundeen tras las vanidades de este mundo, a rogar a Dios que santifique vuestra voluntad, vuestra inteligencia y vuestra memoria así como a vuestra razón y a vuestros sentimientos;
14º) Considerad asunto propio aliviar a los pobres según vuestro talento y vuestros recursos, no dejéis que vuestra prudencia suplante a vuestra caridad, con la idea de que éste o aquél es indigno o no está necesitado, muy al contrario no perdáis ocasión, ya que dáis por amor a Dios y en obediencia a sus mandamientos;
15º) Visitad a los enfermos, reconfortadles, orad por ellos y no les dejéis en un desamparo que esté en vuestra mano socorrer; si Dios les llama de aquí abajo, participad y asistid a sus obsequias;
16º) Sed bueno y afable con todos, pero muy especialmente con las viudas y los huérfanos, ponéos decididamente de su parte, defended sus intereses, aliviad su indigencia: incluso si es pan echado a inciertas aguas, por la bendición particular del cielo se os devolverá con un interés septuplicado y se os garantizará una inversión en el otro mundo;
17º) Nunca beberéis hasta embriagaros, ya que es una ofensa a Dios y, además, seríais entonces capaz de revelar los secretos de la logia y así haceros perjuros;
18º) Os abstendréis de toda diversión escandalosa y profana, de juegos de azar y de cualesquiera otros juegos ruinosos;
19º) Desterraréis cualquier clase de lenguaje lascivo así como de todo lenguaje, posturas y gestos obscenos, puesto que todo ello sólo place al Maligno y nutre la lujuria;
Estos son los deberes generales a los que todo masón debería atenerse, sea maestro o compañero. Es muy deseable que los conserven cuidadosamente en su corazón, su voluntad y sus sentimientos; y, haciéndolo, se harán famosos en las futuras generaciones. Y Dios bendecirá a su posteridad y les dará un hermoso talento y distribuirá sus descendencias en agradables lugares.

No hay comentarios:

Publicar un comentario