“Sírvete del don sublime de la palabra, signo exterior de tu dominio sobre la naturaleza, para salir al paso de las necesidades del prójimo y para encender en todos los corazones el fuego sagrado de la virtud” (Regla al uso de las Logias Rectificadas, Artículo VI-I)

Seleccione su idioma

Páginas

NOTA ACLARATIVA

El perfil de Facebook MASONERIA CRISTIANA, nada tiene que ver con este blog, ni con el grupo de Facebook Masonería Cristiana, que si que tiene relación.

viernes, 23 de diciembre de 2016

El inefable misterio de la encarnación divina.- Jean-Baptiste Willermoz (1.730-1.824)


El arcángel Gabriel es enviado por Dios a la Virgen María en la pequeña ciudad de Nazaret, para anunciarle la gloriosa maternidad por la cual ella está destinada a cooperar en la gran Obra de la Redención de los hombres. La aparición súbita del ángel turba el alma de esta virgen tan pura; su pudor se alarma por la maternidad que le es anunciada, declarando no conocer a ningún hombre. Ella solo da su consentimiento cuando después de haber sido completamente tranquilizada sobre los medios, el ángel le declara que su maternidad sería la obra de Dios mismo por el intermedio del Espíritu Santo, y que su virginidad seguiría estando intacta.

En el instante mismo de su consentimiento comienza la realización el gran Misterio; ya que en ese mismo momento el Verbo de Dios, que es Dios mismo, la segunda Persona y el poder de la Santa Trinidad, obligado por su ardiente amor por las criaturas humanas, se une indisolublemente y para toda la eternidad al alma humana, pura y santa de Jesús que, por amor hacia sus hermanos y para reconciliarlos con Dios, al satisfacer para ellos la Justicia divina, se sacrificó a la ignominia, a los sufrimientos y la muerte.

El Verbo todopoderoso de Dios, a imagen y esplendor del Padre eterno, desciende de los cielos para venir a incorporarse con el alma humana de Jesús en el casto seno de la bienaventurada Virgen María, para ser eternamente una sola y única Persona con dos naturalezas distintas. Es en el momento de su consentimiento que el hombre-dios se forma corporalmente en el seno virginal de María, de su pura sustancia, de ese puro limo quintaesencia de la tierra virgen de su madre. Él se forma allí y se compone, al igual que los otros hombres que vienen para un tiempo sobre la Tierra, de una triple sustancia, es decir, de un espíritu puro, inteligente e inmortal, de una alma pasiva en la vida pasajera, y de un cuerpo de materia, pero de materia pura y no manchada que no procede, como en todos los demás hombres, de la concupiscencia de los sentidos, por el intermedio únicamente del Espíritu Santo, sin la ayuda de ningún hombre, ni de ningún agente físico de la materia. Es por este prodigio del amor infinito de Dios hacia su criatura amada y seducida, que ha quedado por su crimen para siempre esclava y víctima del Demonio, que se realizó el inefable e incomprensible misterio de la encarnación divina para la redención de los hombres, por Jesús-Cristo nuestro único Señor y Maestro, que quiso, para garantizar tal efecto, reunir en él por una unión indisoluble la naturaleza humana del prevaricador y su propia naturaleza divina.

Tratado de las dos naturalezas divina y humana reunidas individualmente para la eternidad en un único y mismo ser en la persona de Jesús-Cristo, Biblioteca Municipal de Lyon, ms 5940 nº 5.

sábado, 26 de noviembre de 2016

La “Reforma de Lyon” buscaba restablecer la “unidad primitiva de la francmasonería”.

El renacimiento de la Orden la restituye en sus leyes primitivas
Jean-Baptiste Willermoz, 1809, ms. 5922/2 B.M. de Lyon

La prosperidad y la estabilidad de la Orden Masónica depende completamente del restablecimiento de la unidad primitiva

El Convento de las Galias ocupa un lugar muy significativo en la historia de la Francmasonería, pues el objeto de sus trabajos, de una naturaleza radicalmente novedosa, resultará en la concepción del Régimen Escocés Rectificado tal como lo conocemos y practicamos aún en el día de hoy.

Incontestablemente la “Reforma de Lyon” fue una tentativa de restablecer la “unidad primitiva” de la iniciación en medio de la multiplicación anárquica de sistemas que calificaba, severamente, de “arbitrarios”. Estos sistemas, diversos y variados, aunque cristianos y edificantes como lo eran igualmente todas las ramas de la francmasonería de la época, no obstante permanecían ignorantes de las bases del conocimiento iniciático real, desconociendo por completo los fundamentos de las verdades misteriosas olvidadas por la Iglesia y sus ministros según las declaraciones del mismo fundador del Régimen (*), lo cual hacía necesaria una reforma en profundidad.  

Es por esto que aquellos que se reunieron en Lyon en 1778 constituyeron un Régimen que ambicionaba reunir el conjunto de las Logias a fin de reconstituir una “unidad” sobre la base de un sistema extraído de la misma “cuna” de la auténtica “Tradición” y de los primeros misterios que presidieron la rehabilitación de Adán tras la Caída. 

Así lo estipula la Introducción del Código Masónico: “a falta de conocer el verdadero punto central, y el depósito de las leyes primitivas, suplieron el régimen fundamental por regímenes arbitrarios particulares o nacionales, y por las leyes que se les pudieran adaptar. (…) Masones de diversos lugares de Francia, convencidos de que la prosperidad y la estabilidad de la Orden Masónica dependía enteramente del restablecimiento de esta unidad primitiva, y no habiendo encontrado los signos que deben caracterizarla en aquellos que habían querido apropiarse de ella, enardecidos en su búsqueda por lo que habían aprendido sobre la antigüedad de la Orden de los Francmasones, fundamentada sobre la más constante tradición, llegaron por fin a descubrir su cuna; con celo y perseverancia han superado todos los obstáculos y, participando de las ventajas de una administración sabia e iluminada, han tenido la dicha de reencontrar los vestigios preciosos de la ancianidad y el objeto de la Masonería”. (Código Masónico de las Logias Reunidas y Rectificadas de Francia, 1778).

(*) “Todas estas cosas de las que se deriva un profundo sentimiento de amor y confianza, de temor y respeto y de gratitud de la criatura hacia su Creador, eran bien conocidas por los jefes de la Iglesia durante los primeros cuatro a seis siglos de cristianismo. Pero desde entonces, se han perdido progresivamente y se han borrado hasta tal punto que hoy en día (...) los ministros de la religión tratan de innovadores a todos los que sostienen la verdad”.- Carta de Willermoz a Saltzmann, del 3 al 12 de mayo de 1812, en Renaissance Traditionnelle, n° 147-148, 2006, pp. 202-203. 

lunes, 7 de noviembre de 2016

Del papel de la Virtud [o la “Ciencia del bien”].- Jean-Marc Vivenza

De su artículo “La Ciencia Iniciática del Hombre” 
publicado en el Boletín nº 26 del GEIMME de Septiembre de 2010.

Es indudable que “la ciencia dicha del bien” es esencial a la virtud, puesto que ¿cómo haríamos el bien sin conocerlo? Es una razón que se puede dar a favor del principio de Platón, pero no basta para justificarlo completamente, ya que Platón no dice sólo que el conocimiento es indispensable a la virtud, sino que es la virtud misma.

El problema, delicado, es que conocer el bien no es suficiente, hay que desearlo. Y quizás, no sólo desearlo en general, sino esforzarse en cumplirlo; y es este esfuerzo el que se puede considerar como la fuente de la ética humana; “Video meliora proboque, deteriora sequor” (veo y apruebo lo mejor, hago lo peor) dijo la Medea de Ovidio, y Racine, traduciendo a San Pablo, escribió también: “No hago el bien que amo, hago el mal que aborrezco” (Racine, Cántico Espiritual, Himno del Breviario Romano, El paisaje o paseo de Port-Royal-des Champs, Gallimard, 1999).

Así podemos decir, de manera general, que si en todos los hombres hay una parte negativa que procede de la ignorancia, también hay otra que viene de la voluntad -luchar contra las debilidades de la voluntad e iluminar las tinieblas de la ignorancia, esos son los dos grandes principios de la vía iniciática que, entonces, y sólo entonces, puede realmente ser un “camino de conocimiento y de espiritualidad”.

La visión del caminar virtuoso (“Solo la virtud devuelve al hombre a la Luz” - Ritual del Grado Aprendiz del Régimen Escocés Rectificado), pareció a los estoicos una renuncia a los deseos vanos, un desapego y una tranquilidad del espíritu. Para el sabio estoico, no es suficiente desapegarse de las pasiones, hay que separarse de la fuente de las pasiones, es decir, de las influencias externas que siembran la confusión en el corazón del hombre. El espíritu debe resignarse a la soledad. Pero, ¿es esto suficiente? En absoluto, puesto que la fuente de las pasiones reside en la sensibilidad. Habrá que agotarla descartando todo lo posible los sentimientos. Pero ¿acaso la inteligencia misma no es a su vez el principio de mil ilusiones y desórdenes? La duda, el orgullo, etc... Arranquemos pues esta raíz enferma, pide y exige el sabio. ¿Qué queda de ello? Yo y mi voluntad. ¡Vana ilusión! Mientras subsista el yo, el amor propio sigue viviendo y prosperando en él, y sabe tomar las formas más cambiantes y menos reconocibles en vez de morir a sí mismo. Angustiosa y difícil posición -insostenible quizás- morir a sí mismo, he aquí lo que es realmente sabio para el discípulo de Epícteto, es la única sabiduría posible. La sabiduría estoica pareció querer suprimir los instrumentos del resorte ilusorio, destruir la actividad discriminatoria en sí misma y hacer del hombre, antes de tiempo, lo que los maestros orientales denominan “un árbol muerto”.

Joseph de Maistre aclarará además que “la Redención, al no estar acabada, no cambió milagrosamente la naturaleza de las cosas, si es verdad que nos restituye el derecho de entrar en posesión de la herencia perdida, no nos exime de las condiciones necesarias para reconquistarla”. Y, de estas condiciones, la más importante que compromete toda la existencia del buscador es la muerte del viejo hombre, lo cual ocurre cuando el hombre acepta verse tal como es.

En una bellísima carta a Willermoz, Saint-Martin nos da el perfecto ejemplo de las disposiciones que deben presidir en nuestro corazón si queremos avanzar seria y auténticamente en el camino espiritual: “Le reitero mis súplicas para que me ayude a apartar de mí lo que me pueda hacer daño. Ilumíneme sobre los defectos de mi corazón, sobre los errores de mi espíritu y de mis obras. Amo el bien, amo la verdad, Dios lo sabe y para mi propio interés no dudaré nunca ni un minuto en dejar de lado todo lo que me indiquéis como perjudicial para la atracción que siento por la luz y por la virtud. (...) Tráceme mi camino, pronuncie mi sentencia, sufriré mi juicio sin murmurar” (29 de abril de 1785).

*

Esta magnífica disposición del alma, expresada por un indiscutible maestro del espíritu, es capaz de operar una abertura a través de lo creado, de modo que la luz se infiltre en el alma: “¿Qué es un hombre esencial?”, preguntaba a este respecto Jacob Boehme (1575-1624); “es un hombre en el que el espíritu ha abierto una brecha”, contestaba él mismo. Leamos, a este respecto, el bonito pasaje traducido por Louis-Claude de Saint-Martin “De la Aurora Naciente”, primera de las obras escritas por el visionario de Görlitz, en la cual nos explica el pasaje de la Luz en su espíritu: “pero cuando en esta aflicción, una ardiente y violenta impetuosidad arrastró hacia Dios mi espíritu, sobre el que tenía poco o nada de conocimiento, y mi corazón entero, mi afección, todos mis pensamientos y todas mis voluntades se reunieron con la intención de exprimir sin tregua el amor y la misericordia de Dios y no soltar la presa hasta que me bendijera, es decir, me iluminara por su espíritu santo, de modo que pueda comprender su voluntad y librarme de mi tormento, entonces el espíritu abrió su brecha. (...) A raíz de unos grandes asaltos mi espíritu penetró a través de puertas infernales hasta en la generación más interna de la divinidad, y allí fue abrazado por el amor, como un esposo abraza a su querida esposa. En cuanto a esta especie de triunfo en el espíritu, ni lo puedo escribir ni pronunciar; esto no puede sino figurar como si la vida estuviera engendrada en medio de la muerte; y eso se compara con la resurrección de los muertos. En esta luz mi espíritu vio enseguida a través de todas las cosas y reconoció en todas las criaturas, en las plantas y en la hierba, lo que Dios es, y cómo es, y lo que es su voluntad. También, en ese instante, en esa luz, mi voluntad fue llevada por un gran impulso a describir el Ser de Dios” (La Aurora Naciente, XIX; 10-13).

Esta abertura, esta brecha efectuada en su espíritu, Boehme la mira como la obra del Señor, el principio del proceso de renovación completa del ser, el comienzo del nuevo nacimiento sin el cual no hay vida espiritual real. Si Boehme está de acuerdo con la idea de la plena eficacia de la redención obtenida por los pecadores, de una vez por todas, durante el sacrificio sangriento y único del Cristo sobre la Cruz, es decir, la posesión de la entera liberación para los hombres de las consecuencias de sus pecados y del don gratuito de la Salvación para aquellos que acepten a Jesús como Salvador, considera, en cambio, que esta gracia sobrenatural, para ser eficaz, debe ser recibida imperativamente por un hombre transformado, regenerado. El estado de muerte espiritual en el que se encuentran los hombres frente a Dios Santo establece en efecto tal separación, tal distancia infranqueable entre los seres y la divinidad, entre las miserables criaturas culpables y el Dios Santo, que no es suficiente saberse salvado por el efecto de una pasiva recepción de la potencia redentora del Cristo, hay que renacer necesariamente consciente y voluntariamente a una nueva vida.

Es cierto que el perdón de los pecados fue conseguido perfectamente en el Gólgota, puesto que el Señor Jesús se entregó en pura, muy humilde y adorable víctima propiciatoria, “el Cristo murió por nuestros pecados” (I Corintios 15:3). Y a este título, la obra de salvación ya no está por esperar, ya se realizó. Pero le queda al hombre aceptar dejarse engendrar según “otro orden de cosas”, según el orden sublime e inefable del espíritu.

Es importante, pues, para cada uno, y esto podría ser el sentido de la vía iniciática, pasar del camino de la redención al de la iluminación, es decir, concreta y realmente, abrirse al fuego transformador, regenerador y trastornador del Espíritu en nosotros.

Aceptar ser “horadado” por el Espíritu, aceptar pasar por la vía de la iluminación, dejarse atravesar por el Espíritu, es así cómo comprometer verdaderamente el ser en dirección a la Luz, es osar la “de-creación” según la bella expresión de Simone Weil (1900-1943) de los límites que obstaculizan la recepción de las luces del Ser, puesto que, para retomar la palabra de Nicolás Berdiaev 1874-1948, “si el hombre espera el nacimiento de Dios en él, Dios espera el nacimiento en él del hombre. Y es desde esta profundidad desde donde se debe plantear el problema de la creación” (Autobiografía, 1968), problema extraordinariamente misterioso de la creación verdadera que es el de la generación espiritual. 

domingo, 6 de noviembre de 2016

T.M.R. Cavaleiros da Solidariedade nº 14 - Oriente de Sao Paulo

Gran Priorato Rectificado de Hispania

Nosso selo é composto por uma sequência de símbolos, que nos leva a uma viagem para o caminho e iniciação cristã.

O coração é o símbolo do amor, mas também pode representar à força, a verdade, a justiça, a sabedoria, a intuição, o divino, o espírito, o nascimento, a regeneração. Na arte cristã, o coração aparece flamejante no peito de Cristo rodeado de uma coroa de espinhos simbolizando o "Sagrado Coração" do pai e, consequentemente, o amor incondicional aos seus filhos mortais.

O aperto de mão demonstra que sempre que os Irmãos se encontram em um primeiro gesto, estendem os braços com as mãos espalmadas para mostrar que não levam e nem ocultam armas na sua chegada, bem como na sua saída. Neste comprimento com as duas mãos na vertical, demonstra que nenhuma das partes não deseja assumir posição dominante nem submissa, em vez disso, aspira a um relacionamento de igualdade entre Irmãos e aqui também demonstra que não existe preconceito de raça.

O escudo é a proteção daqueles que tem a Fé, pois nada poderá atingi-lo, demonstra a retidão que todos nós devemos ter na luta por um mundo melhor e defender nossos Irmãos.

Aqui, a espada simboliza virtude, com suas pontas voltadas para baixo, demonstrando ser construtiva e justa, simboliza também, devido ao brilho da lâmina, a luz.

O esquadro representa a justiça e a gratidão, simbolizando a conduta irrepreensível que o Maçom deverá manter perante a sociedade dentro da mais perfeita retidão. O compasso representa a abertura máxima que o ser humano pode chegar. Os dois juntos, compasso e esquadro, representa o "Escudo Maçônico", que todo maçom deve saber que se encontra entre a matéria e o espírito.

A cor verde remete a ideia de tranquilidade e humanidade, é a cor da esperança, da força e da longevidade, também é celebrada pelos cristãos nos monumentos religiosos simbolizando a virtude. É a cor da juventude do mundo, da juventude eterna prometida apenas para os eleitos.

O vermelho é uma cor forte, da estabilidade, segurança, ação, sobrevivência e da paixão, sua representação esta na forma do coração e das rosas vermelhas. É uma cor relacionada que representa nossa conexão com nossas bases sólidas.

O branco traz paz, tranquilidade e serenidade, significa também a pureza, a simplicidade, a sabedoria e a força de uma energia superior.

miércoles, 5 de octubre de 2016

SEMINARIO DE FORMACIÓN SOBRE EL RÉGIMEN ESCOCÉS & RECTIFICADO en Barcelona

SEMINARIO DE FORMACIÓN SOBRE EL RÉGIMEN ESCOCÉS & RECTIFICADO

Día 12 de Noviembre de 2016 - De 16:00 a 20:00 horas

Ateneo Minerva - Barcelona



LA DOCTRINA DEL RÉGIMEN ESCOCÉS & RECTIFICADO

La vía iniciática que nos ofrece la masonería cristiana es fiel depositaria de la Tradición que la Providencia ha otorgado al hombre a lo largo de la historia para darle a conocer su origen glorioso, en tanto que imagen y semejanza divina, su deplorable estado presente, producto de una mutación ontológica conocida tradicionalmente como “caída”, y los medios que la misericordia divina puso a su alcance para reconducirlo de nuevo a la plenitud de su primitiva naturaleza divina.

¿Cómo se transmitió esta Tradición a través de los tiempos? ¿Qué sentido tiene la Iniciación? ¿Qué nos enseña? ¿Cuál es su objetivo? ¿Por qué es cristiana? 

Estas son algunas de las claves que fundamentan la doctrina espiritual del Rito Escocés Rectificado y que serán presentadas con la intención de que no solo sean entendidas por el intelecto de quien las escuche, sino que, previa eliminación de prejuicios culturales o religiosos, puedan llegar al corazón para conectar con nuestra naturaleza más profunda. Porque lo que subyace tras las formas temporales de la iniciación es el sentido de la existencia humana y su proyección espacio-temporal, que no tiene otro objetivo que dar cumplimiento a ley de Dios. 

  •         Presentación
  •         Introducción: Orígenes históricos y doctrinales
  •         Elementos doctrinales del RER
  •         La Iniciación del Templo: Reconstrucción moral
  •         La Iniciación Perfecta: Resurrección espiritual



jueves, 29 de septiembre de 2016

Festividad de San Miguel Arcángel del GPRDH

“Hubo un gran combate en los cielos. Miguel y sus ángeles lucharon contra el Dragón. También el Dragón y sus ángeles combatieron, pero no prevalecieron y no hubo ya lugar en el Cielo para ellos. Y fue arrojado el Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles con él”.
(Apocalipsis 12:7-9)


A San Miguel Arcángel se le representa con el traje de Guerrero o de Soldado Centurión como Príncipe que es de la Milicia Celestial.

San Miguel es uno de los siete arcángeles y está entre los tres cuyos nombres aparecen en la Biblia. Los otros dos son Gabriel y Rafael. La Santa Iglesia da a San Miguel el más alto lugar entre los arcángeles y le llama “Príncipe de los espíritus celestiales”, “jefe o cabeza de la milicia celestial”. Ya desde el Antiguo Testamento aparece como el gran defensor del pueblo de Dios contra el demonio y su poderosa defensa continúa en el Nuevo Testamento.

Muy apropiadamente es representado en el arte como el ángel guerrero, el conquistador de Lucifer, poniendo su talón sobre la cabeza del enemigo infernal, amenazándole con su espada, traspasándolo con su lanza, o presto para encadenarlo para siempre en el abismo del infierno.

La cristiandad desde la Iglesia primitiva venera a San Miguel como el ángel que derrotó a Satanás y sus seguidores y los echó del cielo con su espada de fuego. 

Es tradicionalmente reconocido como el guardián de los ejércitos cristianos contra los enemigos de la Iglesia y como protector de los cristianos contra los poderes diabólicos, especialmente a la hora de la muerte.

LA FIDELIDAD DE SAN MIGUEL PARA CON DIOS

El mismo nombre de Miguel, nos invita a darle honor, ya que es un clamor de entusiasmo y fidelidad. Significa “¿Quién como Dios?”. 

Satanás tiembla al escuchar su nombre, ya que le recuerda el grito de noble protesta que este arcángel manifestó cuando se rebelaron los ángeles. San Miguel manifestó su fortaleza y poder cuando libró la gran batalla celestial. Por su celo y fidelidad para con Dios, gran parte de la corte celestial se mantuvo en fidelidad y obediencia. Su fortaleza inspiró valentía en los demás ángeles quienes se unieron a su grito de nobleza: “¡Quién como Dios!” Desde ese momento se le conoce como el capitán de la milicia de Dios, el primer Príncipe de la Ciudad Santa a quien los demás ángeles obedecen. 

SAN MIGUEL ARCÁNGEL Y LA ORDEN RECTIFICADA

Constituyendo nuestra Orden una Caballería Cristiana de la Ciudad Santa, el Arcángel San Miguel, primer Príncipe de esta Ciudad Santa, es la figura más adecuada para buscar amparo y auxilio, tanto en el mundo visible como en el invisible, y por ello se convoca el Gran Capítulo General de la Orden del G.P.R.D.H. bajo su protección. Esta celebración se lleva siempre a cabo el primer sábado del mes de Octubre. 

miércoles, 31 de agosto de 2016

Acto de “Renuncia” a la restauración de la Orden del Temple (Convento de Wilhemsbad – 1782)


En la segunda sesión del 29 de julio de 1782 del Convento de Wilhemsbad, volviendo sobre las cuestiones planteadas por él mismo en la octava sesión del 25 julio, Jean-Baptiste Willermoz concluye declarando de forma solemne:

I. Que no tenemos ningún interés en la restauración de la Orden del Temple relativo a las posesiones y riquezas que le fueron quitadas; sino que en todo caso, es en calidad de masones deseosos de participar de los conocimientos científicos de los que al parecer era poseedora, que tenemos gran interés en establecer nuestra filiación con ella.

II. Que el sistema de filiación y restauración relativo a los títulos, riquezas y posesiones cualesquiera de esta Orden es absurdo, ridículo e ilícito, y que no tenemos el menor título a presentar para sostener tal pretensión.

III. Que, aún y cuando este sistema estuviera fundamentado sobre títulos incontestables, sería imprudente, perjudicial para el progreso de la Orden masónica, e incluso muy peligroso para dicha Orden y los individuos que la componen, el reconocer, sostener y favorecer de alguna manera la continuación de este sistema; que en el caso de que alguna sociedad conocida o desconocida quisiera intentar llevar a cabo de algún modo el sistema de restauración efectivo, no debemos tomar parte en ello en absoluto, e incluso debemos romper toda especie de ligazón con dicha sociedad, si acaso existiera.

IV. Que el Convento General de la Orden deberá hacer incluir en sus actas una declaración obligatoria para todos aquellos que estén representados, nítida y precisa sobre este asunto.

V. Que la filiación de los masones con la Orden del Temple relativa a los conocimientos científicos de la masonería, estando establecida por una tradición constante y universal, probada por monumentos y testimonios auténticos, es útil y necesario conservar o establecer una conexión íntima entre la Orden masónica y la Orden del Temple de la manera más conveniente y más adecuada para favorecer el progreso de los masones en su objetivo científico, sin que todo ello pueda provocar la menor inquietud a los gobiernos políticos.

VI. Ruego al Convento General, en nombre del Gran Capítulo Provincial de Auvernia, de dar acta de mis conclusiones sobre las tres susodichas cuestiones.

Posteriormente, el 21 de Agosto de 1782 se firmaría el siguiente Acta de renuncia por el Serenísimo Gran Maestro General y por todos los Delegados asistentes al Convento:

“Nos, Gran Maestro General, Jefes o Diputados de los Directorios y Grandes Logias Escocesas del Régimen Rectificado, renunciamos por nos, por nuestros Hermanos y sucesores, públicamente y solemnemente, a un sistema que podría ser peligroso en sus consecuencias, incompatible con la constitución actual de Europa, y capaz de producir preocupación a los Soberanos, a los cuales nuestra primera Ley nos enseña a querer y respetar: declaramos que si en algún momento se nos ha imputado alguna restauración mal entendida de la Orden de los Templarios, o si algún Hermano se aparta de los principios sabios que hemos adoptado en este sentido, lo desaprobaremos y presentaremos para la ofensa y para disculparnos el presente Acta, que firmamos todos de nuestra mano”.

domingo, 14 de agosto de 2016

REGULARIDAD DEL RÉGIMEN ESCOCÉS RECTIFICADO

Directorio Nacional Rectificado de Francia

El Régimen Rectificado, situado, según las disposiciones de los Códigos de 1.778 (Código Masónico de las Logias Reunidas y Rectificadas & Código General de los Reglamentos de la Orden de los Caballeros Bienhechores de la Ciudad Santa – único criterio de referencia para el Régimen), bajo la autoridad de un Directorio Nacional federado en Provincias sobre las cuales se entroncan los Grandes Prioratos, no tiene ninguna necesidad de unirse a ninguna instancia masónica - en particular bajo la forma de una “Gran Logia” que debiese ser “reconocida” por la Gran Logia Unida de Inglaterra (G.L.U.I.) -, o de una Obediencia que pretendiese “poseer” el Régimen, y esto con la finalidad de beneficiarse de una ilusoria “regularidad” que le fuese necesaria, puesto que su “verdadera regularidad” el Régimen Escocés Rectificado la posee plenamente desde hace ya dos siglos y medio, gracias a la acción de su fundador, el lyonés a quien todos los masones rectificados deben tanto: Jean-Baptiste Willermoz.

El sistema resultante de la Reforma de Lyon supone una iniciativa de “rectificación” entera de la francmasonería en 1.778, sobrepasando, según sus propios criterios, en eminencia, en autoridad y en conocimiento de los misterios de la iniciación, a todos los sistemas y al conjunto de los regímenes heterogéneos y organizaciones compuestas en “Grandes Logias” que desconocen e ignoran la “doctrina de la reintegración”, y muy evidentemente no tiene ninguna necesidad de vivirse o desarrollarse en formas estructurales administrativas conocidas bajo el nombre de “obediencias masónicas”, puesto que la “concepción obediencial es absolutamente extraña al espíritu de la rectificación”.

La Orden de los Caballeros Bienhechores de la Ciudad Santa fue concebida para ser el joyero de la Orden misteriosa que es la esencia misma del Régimen Rectificado, su substancia interior secreta. Sus trabajos se desarrollan pues en lo invisible y tendrán por objeto consagrarse al estudio y a la conservación de la doctrina de la reintegración de la cual la Orden es depositaria a través de la Historia, doctrina sagrada que tiene un objetivo esencial y muy elevado que pocos hombres son dignos de conocer. Willermoz escribirá sobre la Alta y Santa Orden: “su origen es tan remoto que se pierde en la noche de los siglos; todo lo que puede hacer la institución masónica es ayudar a remontar hasta esta Orden primitiva, la cual debe verse como el principio de la francmasonería; es una fuente preciosa, ignorada por la multitud, pero que no se puede perder: una es la Cosa misma, lo otro sólo es un medio para alcanzarla

El Régimen Escocés Rectificado es “regular” en tanto que beneficiándose de un lazo de transmisión efectivo y válido con el “despertar” de 1.935 en Francia, es practicado con total fidelidad a su esencia, a sus principios organizativos, a los Códigos fundacionales que definen sus reglas y a su doctrina interna recogida en las Instrucciones de todos los grados, y esta “regularidad” es de naturaleza iniciática y trans-histórica, puesto que lo une única e invisiblemente a la Orden esencial, primitiva y fundamental cuyo origen se pierde en la noche de los siglos.

El Directorio Nacional Rectificado de Francia - Gran Directorio de las Galias y el Gran Priorato Rectificado de Hispania han acordado trabajar sujetos a la más estricta regularidad a fin de mantener operativo el medio que la Orden Rectificada provee a sus miembros para poder mantener activo el lazo visible e invisible que remonta hasta la Alta y Santa Orden primitiva, guardando y conservando el método y la doctrina que Willermoz fijó y depositó en sus rituales, instrucciones y principios organizativos, tal como quedó de manifiesto una vez más en la celebración el año pasado en Lyon del 80º aniversario del despertar del RER en Francia, reafirmando los principios asumidos y enunciados en el Tratado de amistad y reconocimiento firmado también en Lyon el 14 de Diciembre de 2013. 


domingo, 26 de junio de 2016

LE PHÉNIX RENAISSANT


Revista Oficial del 
Directorio Nacional Rectificado de Francia - Gran Directorio de las Galias
Número fuera de serie – 2º año – Diciembre 2015

Jean-Marc Vivenza
Histórico del "despertar" del Régimen Escocés Rectificado en Francia
80º Aniversario de la Constitución del Gran Directorio de las Galias 
(1935-2015)


domingo, 19 de junio de 2016

Boletin GEIMME nº 50

G.E.I.M.M.E.

21 de Junio de 2.016

S  U  M  A  R  I  O

EL MISTERIO DE LA IGLESIA INTERIOR
o el
“NACIMIENTO” DE DIOS EN EL ALMA
El corazón metafísico y ontológico de la doctrina san-martiniana
Jean-Marc Vivenza

SAINT-MARTIN,
EL FILÓSOFO DESCONOCIDO
Algunos aspectos de su misticismo
Jacques Matter

UNA REFORMA CONTEMPORÁNEA
DEL MARTINISMO PAPUSIANO
EL SAN-MARTINISMO DE LA SOCIEDAD DE LOS INDEPENDIENTES

IGLESIA INTERIOR,
ORACIÓN Y SANTO ABANDONO
Ciencia Mística e Iluminismo Cristiano
- Extractos -

miércoles, 1 de junio de 2016

NOTICIAS RER: Vº Encuentro anual de la Orden Rectificada en España

 

“Ved qué bueno es, qué grato
convivir los hermanos unidos”.
Salmo 133  

   Tal como estaba previsto, el pasado sábado día 28 de Mayo se llevó a cabo en el Templo masónico de Zaragoza el Vº encuentro anual de la Orden Rectificada en España, donde acudieron numerosos Hermanos de las instituciones Rectificadas más significativas de nuestro país…

lunes, 9 de mayo de 2016

Trabajos del GPRDH en Cochabamba (Bolivia)


El pasado sábado día 30 de Abril se desplazó una Delegación del G.P.R.D.H. compuesta por su Serenísimo Gran Maestro y el Gran Vice-Canciller de la Orden para dirigir los Trabajos del Directorio Escocés Nacional en los cuales tendrían lugar, durante la mañana, la recepción de cinco nuevos Maestros Escoceses de San Andrés, y por la tarde la consagración de la J. y P. L. Caballeros del Grial nº 8 con la instalación de su primer Diputado Maestro, el R. H. J.C.A.V., a quien se hizo entrega de la Carta Patente. Queda así constituida, consagrada y patentada esta nueva J. y P. L. Caballeros del Grial nº 8 que cuenta con nueve M.E.S.A. debidamente preparados y formados, y que a partir de este momento podrá recibir a nuevos Hermanos Maestros Masones Rectificados en el 4º y último Grado de la Masonería Simbólica Rectificada en Bolivia. Las Logias de San Juan y Triángulos masónicos de Bolivia dependerán de la Logia Escocesa.…

domingo, 24 de abril de 2016

Vº Encuentro anual de la Orden Rectificada en España

FESTIVIDAD NACIONAL DE LA ORDEN 
EN ESPAÑA
Vº Encuentro anual 
de la Orden Rectificada en España
Valles de Zaragoza
28 de Mayo de 2016

“Ved qué bueno es, qué grato
convivir los hermanos unidos”.
Salmo 133



Los HH. de la Orden Rectificada que trabajan el Rito Escocés Rectificado en España, y cualquier otro Hermano masón que desee participar de este encuentro, están invitados a una Convivencia Fraternal que tendrá lugar en los Valles de Zaragoza, en los locales del Templo de la J. y P. Logia Guillén de Montrodón, el próximo día 28 de Mayo de 2016, con la siguiente programación:


11:30 h. Tenida en Grado de Aprendiz de la J. y P. L. Guillén de Montrodón
14:30 h. Ágape Fraternal en los locales del Templo
16:30 h. Coloquio en Grado de Aprendiz.



Los HH. que deseen asistir al ágape deben comunicarlo antes del día 22 de Mayo a una de estas tres direcciones:


Hotel Recomendado para los que deseen dormir en Zaragoza

Hesperia Zaragoza ***
Conde Aranda, 48. 50003 Zaragoza (España)
Tel. +34.976 28 45 00 | Fax: +34 976 28 2717



domingo, 10 de abril de 2016

La Iniciación Cristiana.- Jean-Baptiste Willermoz




“La Iniciación (…) instruye al hombre de deseo sobre el origen y la formación del universo físico, sobre su destino y la causa ocasional de su creación, en un determinado momento y no en otro; sobre la emanación y la emancipación del hombre en una forma gloriosa y su destino sublime en el centro de las cosas creadas; sobre su prevaricación, su caída, su favor y la absoluta necesidad de la encarnación del Verbo para la redención, etc. Todas las cosas de las cuales deriva un profundo sentimiento de amor y de confianza, de temor y de respeto y de vivo reconocimiento de la criatura por su Creador, han sido perfectamente conocidas por los Jefes de la Iglesia durante los cuatro o seis primeros siglos del cristianismo. Pero, desde entonces, estas cosas se han perdido sucesivamente y han sido ocultadas hasta tal punto que, actualmente (…), los ministros de la religión tratan de innovadores a todos los que sostienen la verdad. Puesto que esta iniciación tiene por objeto restablecer, conservar y propagar una doctrina tan luminosa y sutil, ¿por qué no se ocupan en prestarle atención sin ningún tipo de amalgama en la clase que le está especialmente consagrada?”


Carta de J.B. Willermoz a Saltzmann de 3 a 12 de mayo de 1812, 
in Renaissance Traditionnelle, n° 147-148, 2006, pp. 202-203.

miércoles, 2 de marzo de 2016

NOTICIAS GPRDH: Trabajos de la Prefectura de Madrid y expansión a Latinoamérica

   Durante este pasado fin de semana (días 27/28 de febrero), la Prefectura de San Juan Evangelista de Madrid del G.P.R.D.H. mantuvo una intensa actividad en los Valles de Zaragoza. El sábado por la tarde se llevaron a cabo dos nuevas Investiduras de Escuderos Novicios procedentes de la J. y P. L. Caballeros de la Rosa nº 1 de los Valles de Madrid. Tras una cena fraternal que sirvió de receso, el Capítulo de Prefectura reanudó los trabajos para comenzar la Vela de Armas preparativa para los nuevos candidatos a la Caballería de la Orden Bienhechora de la Ciudad Santa, uno procedente de la Encomienda de Barcelona y otro de la Encomienda de Madrid, éste último miembro de la R.L. Caballeros del Grial nº 8 de los Valles de Cochabamba (Bolivia). La Vela de Armas, ceremonia muy emotiva y de profundo espíritu de oración, avivó el deseo de servicio y entrega a los ideales de la Orden en el corazón de los C.B.C.S. allí presentes, y muy en especial el de los candidatos Escuderos Novicios que extendieron su velada hasta las primeras horas de la madrugada del día siguiente…


domingo, 10 de enero de 2016

Unidad espiritual entre Willermoz y Saint-Martin

(5 de enero de 2013)

  La relación de Louis-Claude de Saint-Martin y Jean-Baptiste Willermoz es un tema fascinante por la extraordinaria riqueza de ambos personajes.

  Saint-Martin se instala con Willermoz en la casa que ocupaba la familia Bertrand en Brotteaux, a su llegada a Lyon en septiembre de 1773. Vivirá allí durante su estancia en Lyon, y el tiempo en que se llevarán a cabo las lecciones de Lyon a los Élus Cohen (1774-1776). Saint-Martin relatará las condiciones de su acomodo en esta casa, mientras trabajaba en su primer libro, “De los errores y de la verdad”: “Escribí las primeras treinta páginas que mostré al círculo que instruía para el Sr. Willermoz, y me comprometieron para continuar ...” (Retrato, 165).

  Se puede imaginar el ambiente que debía reinar en Lyon en aquella época ...

  Más allá de las diferencias entre las dos personalidades (no hay que olvidar que Saint-Martin es más joven que Willermoz y el respeto por los mayores tenía mucho sentido en el siglo XVIIIº), se establecerá un fuerte vínculo entre Saint-Martín y la hermana de Willermoz, la señora Povensal, que Saint-Martin designaba bajo el nombre de “Madrecita”, lo cual es indicativo de su compromiso con ella. También había una relación estrecha entre Saint-Martín y Antoine Willermoz, hermano de Jean-Baptiste, con el que visitó Italia en julio de 1774 desde Génova y Turín, encontrándose con los hermanos italianos instruidos en las prácticas martinezistas.

  Las diferencias entre Saint-Martin y Willermoz eran referentes a la cuestión del marco estructural de la vía según lo interno, no sobre el fondo de la cuestión (ambos se alejaron de la teúrgia, apartándose de sus métodos, por razones diferentes a primera vista - Saint-Martin parece haberse beneficiado más de la gratificación de la “Cosa” durante las operaciones), pensando de forma relativamente similar e idéntica en el plano teórico que contiene una verdad central que les parecía muy evidente tras la desaparición de Martínez:

  El secreto del verdadero culto, transmitido de generación en generación -culto que era el objeto de los trabajos Cohen-, en realidad se desarrolla en la práctica en la identidad que existe hoy en día, tras la venida de Cristo, entre “verdad” y “revelación” del Espíritu, por lo que para aquél que ha sido iniciado en el misterio auténtico, la ciencia divina no es otra que el conocimiento íntimo e interior de Dios, conocimiento que es, a la vez y en el mismo acto, la teoría del verdadero culto y la práctica de su celebración.

  Tal es la clave explicativa de la inutilidad, en última instancia, de las prácticas externas, pues cuando se es aproximado auténticamente al conocimiento íntimo de Dios en el corazón humano, este conocimiento se desvela como siendo al mismo tiempo revelación de la ciencia secreta y celebración del culto divino pues, después de Cristo, es “en espíritu y en verdad” que Dios debe ser adorado (Juan IV:24); y esta indicación del Divino Reparador en el evangelio ha de ser tomada muy en serio en el plano iniciático y espiritual.

  Por lo demás, en efecto, Willermoz era más afín al marco masónico para garantizar la estabilidad y preservación del depósito doctrinal con vistas a proporcionar a las almas de deseo una vía segura hacia la verdad, dada la condición del mundo y de los mismos hombres.

  Es pues realista que Willermoz declare que una “estructura” es necesaria en la situación actual. Saint-Martin, por el contrario, considera que este marco (estructura) es, en el mejor de los casos, una concesión a la debilidad humana, y en el peor inútil, restrictivo y un impedimento para el logro del “gran asunto”. En una carta de 1783, Saint-Martin expone sinceramente la naturaleza de sus quejas a Willermoz, declarándole con una franqueza poco común que el origen del error es tratar de “...centrar el espíritu en códigos y escuelas. Tal fue el defecto de nuestro difunto Maestro[Martínez], así como del resto de nosotros, sus discípulos. Me retracto totalmente de ello hasta abjurar hoy de todas esas ordenanzas en las cuales se muestra el hombre y se aleja Dios” (Saint-Martin, carta a Willermoz de 10 de febrero 1783).

  Sin duda es coherente considerar que no se encuentra ninguna contradicción esencial entre los dos enfoques de Willermoz y Saint-Martin, estando ambos idénticamente fundamentados sobre el “culto en espíritu”.

   Simplemente hay que considerar que todas las almas no son llamados a subir la santa montaña de la misma manera, y probablemente a la misma velocidad... sin olvidar nunca que todos, por la gracia, están ya en el seno de la Verdad.